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Batman - El caballero de la noche
(The
Dark Knight – EEUU / 2008 – 152min)
Dirección: Christopher Nolan
Intérpretes:
Christian
Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Maggie Gyllenhaal, Michael Caine,
Gary Oldman, Eric Roberts y Morgan Freeman
El Antihéroe
En el año 1989 el director estadounidense Tim Burton (Sweeney
Todd: The Demon Barber of Fleet Street), le dio vida a este superhéroe
creado por Bob Kane.
El gran trabajo de Burton, sumado a la memorable actuación del actor Michael
Keaton (en mi opinión el mejor Batman de la historia), lograron
mostrarnos por primera vez en Batman (1989) y Batman Returns (1992) a
un personaje colmado de sentimientos
de odio y venganza, que casi parecía ser real o incluso uno más
de nosotros.
Luego de estas secuelas tomo la posta otro director,
Joel Schumacher (2007; El Número 23),
con Batman Forever (1995) y Batman y Robin (1997), donde cambió
el trabajo conseguido por Burton, nos llevó a un mundo
irreal, con personajes poco creíbles, y consiguió que por un
tiempo nos despidiéramos del Batman que habíamos comenzado a querer.
Casi siete años después, y para los fanáticos y no tanto de este cómic,
llega Christopher Nolan (Memento 2000), para recordarnos con su Batman
Begins (2004), que estaba de vuelta, el único héroe de cómic, que
no fue picado por una
superaraña, ni cayó en un meteorito, sino que decidió por voluntad
propia y como vía de escape, para esconder el odio que había en su
interior, ponerse un traje negro y salir a combatir la injusticia que
asediaba a su ciudad.
Si en Batman Begins, Nolan confeccionó un
gran trabajo, en Batman El Caballero de la Noche (2008) se
lleva todos los honores.
Pero no sólo él, sino el elenco de altísima calidad que nos
presenta. Con El Guasón (Heath Ledger) impresionante, con un nivel de
sarcasmo y tan inescrupuloso que nunca se sabe que más es capaz de
hacer. Vuelve a personificar a Bruno Díaz (Christian Bale),
demostrando que se puede ser el segundo mejor Batman de la historia y
el Fiscal de Distrito (Aaron Eckhart) el nuevo héroe de Ciudad Gótica.
En los 152 minutos que dura la película, se logra mantener al
espectador con la adrenalina y la ansiedad en aumento constante, dado
que la historia ofrece diversas tramas y
giros imprevistos.
El relato comienza con El Guasón asaltando los bancos pertenecientes
a La Mafia, debido a esto, los mencionados deben transferir su dinero
al exterior y nombran responsable del mismo al Señor Lau (Chin Han)
un hombre poderoso de Hong Kong.
El Comisionado Gordon (Gary Oldman) con ayuda del enmascarado,
intentarán atrapar al Señor Lau y entregarlo en las manos de Harvey
Dent para acabar con esta red de corrupción. Pero para este momento
los jefes del crimen organizado, estarán considerando el ofrecimiento
del Guasón, el cual es matar al murciélago a cambio de la mitad de
sus ganancias.
Completan el equipo actoral Alfred (Michael Cane), Lucius Fox (Morgan
Freeman), Salvatore Maroni (Eric Roberts) y la amigovia de Bruce
Wayne, Rachel Dawes (Maggie Gyllenhaall).
No podemos dejar de mencionar el casi perfecto trabajo de producción
desde la ambientación, la música y
el tono oscuro que caracterizan a este film.
Atrás queda el clásico Batman presentado en los cómics, y el relato
novelesco del héroe de ciudad gótica. Nolan desmitifica al Batman
que conocíamos y nos presenta a un personaje más humano, que siente
el enojo y pierde totalmente el control cuando se toca a uno de sus
seres más queridos, pero
que ante cualquier circunstancia nunca traiciona sus principios.
Personajes psicóticos, como El Guasón , que surge como un bufón al
que le divierte llevar a las personas hasta los limites mas extremos,
y sabe muy bien cuales son los botones a presionar para que esto
suceda
Un Harvey Dent, al que le toca una historia dramática, y nos refleja
claramente que cuando de intereses personales se trata, la línea
entre el bien y el mal es muy delgada.
Batman El Caballero de la noche, logra lo que hasta ahora nadie
consiguió, una historia real, con actuaciones formidables, reflejando
una sociedad al borde del
caos y un héroe que no esta a la búsqueda de gloria, sino de
justicia.
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